Trabajo diferente y cómo aprender de él…

Si me seguís en redes sociales habréis observado que últimamente he tenido algún trabajo algo diferente a lo que yo suelo hacer. He estado de ayudante de cocina en Marlofa, un pueblo perdido a 15 minutos de Zaragoza. Quiero contaros la experiencia porque he aprendido mucho y algunas de esas lecciones creo voy a aprovecharlas de por vida. Así que darle marcha a la palomitera que os doy detalles…

 

Llegar por las mañanas al bar significaba tomarse las cosas con calma, supongo que en los pueblos el ritmo es otro, eso ya lo he descubierto por el Pirineo este verano y otoño. Se hacen las cosas pero con calma. Primero café y luego nos poníamos al lío, que por cierto era mucho.

trabajo

Cada día en Casa Guillen se dan más de 40 menús, y había que tener los platos preparados, pero no os vayáis a pensar que estábamos tranquilas hasta la 13.30. La gente venía a almorzar desde temprano, bien de huevos fritos y longaniza desde las 9 de la mañana.

Yo os juro que no había tocado una freidora industrial en la vida, de hecho me daban pánico y no veáis la práctica que he cogido después de unos días, alitas y costillas a kilos he metido en el aceite! Era llegar y lo primero que hacía era enchufarlo todo, en esa cocina hacía un frío del demonio, pero en cuanto ponías todo en marcha el calorcito de los fogones hacía que se estuviera muy agusto allí. A veces en un trabajo estás agusto aunque no sea tu trabajo ideal.

Hace algunos años estuve trabajando con mi hermana en una fundación de personas con discapacidad, de cuidadora, jamás pensé que sería capaz de cambiar pañales o de cuidar a otras personas. Me puse a hacerlo como si cuidara de mi hija, entonces yo ya era madre, y me salió de manera natural, cuando llevaba 6 meses haciéndolo me di cuenta de que aquellos chicos eran familia. Ellos me demostraron que la gente te da mucho más de lo que recibe y que si crees que puedes hacer algo, al final sale.

La experiencia desde luego me ha valido para darme cuenta de que soy capaz de más cosas de las que a veces me creo capaz, que si hay que hacer callos se hacen y si no sabes como seguir pues lo miras en google, pero al final el guiso sale sí o sí.

Trabajar es necesario no sólo porque facilita la vida sino porque los ingresos son necesarios, todos tenemos facturas que pagar, pero también es útil para mantener la cabeza ocupada y el cuerpo activo. Os dejo un enlace aquí de lo que yo mejor sé hacer, y si sabéis de alguien que necesite marketing o comunicación no dudéis en poneros en contacto conmigo!

Besitos de mariposa

 

 

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